1.1.2. Andrógenos


Introducción 
Los andrógenos son hormonas sexuales masculinas que son sintetizadas y secretadas por los testículos. Aunque también pueden ser sintetizados por la corteza suprarrenal de las glándulas suprarrenales y en menor medida por los ovarios de la mujer.
Hay tres tipos de andrógenos: testosterona, androsterona y androstendiona. Igual que los estrógenos son hormonas esteroideas derivados del ciclopentanoperhidrofenantreno.
La principal hormona masculina es la testosterona. 
Hace mucho tiempo que se observó que el proceso de castración daba como resultado eunucos. Esto fue el inicio de la endocrinología. Berthlod en 1849 fue el que descubrió que los testículos son glándulas de secreción. Mostró que el trasplante de gónadas a gallos castrados evitaba signos de castración, fue la primera prueba experimental sobre una glándula endocrina. La testosterona fue una de las primeras hormonas esteroides en aislarse.
La testosterona es secretada en los testículos y es el principal andrógeno de los hombres. Los ovarios y la corteza suprarrenal también sintetiza testosterona pero en menor medida. En muchos tejidos la testosterona se reduce a dihidrotestosterona. Esta última hormona tiene mayor afinidad por su receptor que la testosterona y además es más estable la interacción. Hay más hormonas sexuales masculinas, pero su interacción es débil y es poco probable de que puedan actuar a concentraciones fisiológicas. La testosterona puede ser el precursor de estradiol en muchos tejidos extraglandulares, esto explica la aparición de estrógenos en el hombre.

Síntesis y secreción de testosterona
La concentración plasmática de esta hormona es alta en tres períodos de la vida: en la fase de desarrollo embrionario, en el período neonatal y durante toda la vida sexual adulta. Incrementa la concentración en la octava semana del desarrollo del feto y disminuye antes del nacimiento, aumenta en el período neonatal y disminuye alrededor de un año del niño. En la pubertad también incrementa, ya que LH y FSH son sintetizadas y secretadas por parte de la hipófisis. Es en esta fase cuando el hipotálamo y la hipófisis se hacen sensibles a la inhibición por retroalimentación negativa.

Relación entre andrógenos y gonadotropinas
La testosterona y las gonadotropinas son secretadas de manera pulsátil. En hombres adultos, las concentraciones de LH, FSH y testosterona cambian a lo largo del día aunque los valores diarios son constantes.
LH y FSH son las responsables de regular el crecimiento testicular, espermatogénesis y esteroidogénesis.
LH interacciona con las células de Leydig para incrementar la síntesis de AMPc y provocar la conversión de colesterol a andrógenos, ya que induce un aumento de la actividad de enzimas como es la de desdoblamiento de cadena lateral de colesterol.
FSH favorece espermatogénesis en los túbulos seminíferos y LH regula la síntesis de testosterona por las células de Leydig. FSH también puede estimular la actividad de LH y por tanto la síntesis de testosterona. Se han hecho estudios de histoquímica para saber en donde se sitúan estas dos hormonas y se ha visto que LH se encuentra en las células de Leydig  y FSH sobretodo en células Sertoli. Los andrógenos que son liberados por las células de Leydig viajan por los túbulos espermatogénicos para favorecer la espermatogénesis y entran en la circulación. FSH y LH tienen acciones para estimular el crecimiento de los testículos.


Acciones fisiológicas
Los andrógenos ejercen muchas funciones en las diferentes etapas de la vida. En el transcurso de la etapa embrionaria, sus efectos son necesarios para el desarrollo del fenotipo masculino.
En el momento de la pubertad, las hormonas actúan transformando al niño en hombre. Antes de la pubertad, la secreción mínima de andrógenos inhibe a las gonadotropinas, por lo que no se secreta y no se estimulan ni LH ni FSH. En la etapa de la pubertad, las gonadotropinas se hacen insensibles a la inhibición por retroalimentación y por lo tanto LH y FSH están activas y se produce la síntesis y secreción de testosterona. 
La testosterona provoca un incremento de talla, incremento de peso corporal, desarrollo de la musculatura esquelética, la piel se hace más gruesa, más grasosa debido a que incrementan las glándulas sebáceas (acné), el vello axilar crece, cambios en la voz, crecimiento de la barba. Los andrógenos también pueden causar la conducta agresiva y sexual del sexo masculino.
Las funciones de los andrógenos son varias:

  1. Implicadas en el desarrollo masculino. (Más adelante se verá)
  2. Espermatogénesis. Este proceso de síntesis de espermatozoides ocurre durante la pubertad, debido a un aumento de la producción de andrógenos.
  3. Disminución de la deposición de la masa grasa. Se ha visto que inhiben la capacidad de almacenar grasa de las células adiposas bloqueando una vía de transducción de señales.
  4.  Potencian la masa muscular del hombre.
  5.  Influyen en el comportamiento humano

Mecanismo de acción
En los órganos diana, la testosterona es transformada a dihidrotestosterona por acción de una reductasa. Es una forma más activa de la testosterona. Se cree que es la mediadora de la regulación de la producción de LH y de la espermatogénesis.
La testosterona o DHT se unen a una proteína receptora intracelular y se internaliza. Este complejo se une a elementos reguladores específicos, y actúa incrementando la transcripción de genes regulados por hormonas.
El receptor de andrógenos pertenece a la superfamília de receptores de hormonas esteroides y tiroideas. Codificado por un gen que se encuentra en el cromosoma X, con dominios de unión  a andrógenos y de unión a ADN.



Acciones sobre testículos y otras estructuras
En la octava semana de vida fetal, se empiezan a secretar andrógenos por parte de los testículos. Si no se secretan estas hormonas, por defecto se da el aparato reproductor femenino en el embrión. Los testículos a su vez secretan la hormona anti-Mülleriana que provoca la regresión de los conductos de Müller.
Debido a la acción de la testosterona los conductos de Wolff se diferencian en epidídimo, conducto deferente y vesículas seminales. La acción de DHT provoca fusión y alargamiento del pliegue labioescrotal hasta desarrollar la uretra, el pene y escroto, y la próstata.
En la última etapa del embarazo, los niveles de testosterona en el embrión empiezan a disminuir y en el momento del nacimiento es indetectable.
Es en la pubertad cuando vuelven a incrementar ejerciendo un efecto directo sobre los testículos. Es necesario andrógenos para la espermatogénesis en los túbulos seminíferos y para la maduración de los espermatozoides. Son procesos complejos y que se desconoce exactamente cómo actúa la testosterona en estos procesos. 

Bibliografía










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